martes, 19 de noviembre de 2013

Scathophagidae


Dentro de la inmensa familia de los Dípteros, con más de 150.000 especies (de la que ya tenemos en el blog algún representante), hoy vamos a hablar de una de las familias de moscas más comunes en nuestros campos, sobre todo en aquellos frecuentados por la ganadería de rumiantes domésticos: Los escatofágidos, siendo la más abundante de todas (y de la que más fotografías os pongo en la entrada) la Scathophaga stercoraria o Mosca amarilla del estiércol.


Si bien las moscas tienen "mala prensa" porque muchos de sus integrantes son transmisores de enfermedades, el grupo que hoy nos ocupa es crucial para la agricultura, ya que contribuye a la erosión natural del estiércol en las zonas de pasto. Además, junto con otra "vieja conocida", como es la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), son objetivo de manipulaciones experimentales en laboratorio, debido a su corto ciclo de vida, lo que ha permitido descubrir tratamientos contra enfermedades contagiosas otrora azote de la humanidad.



Muy abundante en todo el hemisferio norte (Europa, Asia y Norteamérica), está asociada a las heces de rumiantes (caballos, vacas, ovejas), donde desarrollan su ciclo vital, nunca mayor de dos meses. Con claro dimorfismo sexual, los machos son más grandes (hasta 11mm.) y brillantes, con un característico color amarillo dorado y pelos que viran hacia el naranja. Las hembras, más pequeñas (5-8mm.), no son tan brillantes y su pelo es más amarronado con reflejos verdosos. Ambos géneros poseen grandes ojos oscuros multifacetados y pequeñas antenas. Sus alas se pliegan en diagonal en estado de reposo.



Las hembras ponen los huevos en el estiércol fresco, y cuando eclosionan después de un par de días, sus larvas se alimentan de este (podemos observar los restos secos llenos de agujeros) hasta que alcanzan la madurez, creciendo rápidamente (tres mudas en cinco días) y pupando durante otra semana. Con temperaturas cálidas (25ºC) los adultos emergen en un par de semanas, incrementándose el periodo si la temperatura es más fría.




En su ciclo vital pueden aparearse entre 4 y 10 veces, por lo que las sucesivas generaciones ocupan prácticamente todo el año en las zonas más templadas, pudiéndose encontrar ejemplares desde enero hasta diciembre. En climas más fríos, el número de generaciones por año experimenta una pausa durante el invierno. Como media podemos reconocer entre 3 y 5 generaciones anuales, si bien en las zonas más septentrionales como máximo encontraremos dos generaciones anuales.



Los adultos frecuentan las flores, alimentándose del néctar y actuando como polinizadores (en sus pelos se queda adherido el polen que transportan a la siguiente flor), visitando de nuevo el estiércol únicamente para aparearse y hacer la puesta. También atacan a insectos más pequeños, generalmente pequeños dípteros coprófagos. En un entorno de laboratorio, S. stercoraria puede agotar su ciclo de vida alimentándose únicamente de otros dípteros y en condiciones desfavorables pueden llegar a ser caníbales.




Como corresponde a la mayor parte de las moscas, también han de servir como comida a otros animales. En este caso, aves y murciélagos son sus mayores enemigos, sin dejar de considerar otros insectos como los asílidos ("moscas asesinas", de las que haremos una entrada próximamente), o los histéridos ("escarabajos payaso").


El apellido del representante más común viene del latín, significando estiércol (stercorarius = relativo a los excrementos). En cuanto a su nombre, el adjetivo escatófago o coprófago se aplica en zoología a los animales que se alimentan de excrementos.



Árbol taxonómico: Animalia / Arthropoda / Hexapoda / Insecta / Diptera / Muscoidea / Scathophagidae (Scathophaga stercoraria L.)

Nombre en inglés: Dung fly (Common Yellow Dung Fly), Golden fly
Nombre común: Mosca amarilla del estiércol, Mosca dorada




Hábitat: Donde pasten grandes mamíferos rumiantes (con sus "boñigas").
Distribución:  Praderas del hemisferio norte, ligada unívocamente a las explotaciones ganaderas, aunque también aparece en otras localizaciones, siempre que haya grandes mamíferos que aporten excrementos (ciervos, corzos, jabalíes, etc). Citada hasta los 3000 msnm.


(c) Javier Díaz Barrera, 2013.