lunes, 21 de julio de 2014

Crisopa


Las crisopas o hadas son una de las familias (Chrysopidae) más grandes del orden de los neurópteros (Neuroptera). Al igual que muchos de los escarabajos parecidos a las mariquitas (Coccinellidae), las crisopas son uno de los mayores depredadores (en estado larvario) de pulgones, por lo que se consideran insectos beneficiosos en general para la agricultura.


Su nombre deriva del griego (chrysos, oro; ops, ojo, apariencia), viniendo a significar algo así como "ojos parecidos al oro". Actualmente se reconocen más de mil especies repartidas por más de ochenta géneros en todo el mundo, de todos los tamaños (desde los 6 mm. hasta los 3 cm.), si bien en la península ibérica se ven reducidas a unas cincuenta especies citadas con mayor o menor abundancia (revista Heteropterus, PDF).





Entre los que aquí os muestro que me he "tropezado" en mis salidas campestres durante los dos últimos años, la inmensa mayoría son de color verde claro como Chrysoperla carnea, especie con mayor presencia en León, pero también puede haber Chrysopa perla, Dichochrysa flavifrons, Chrysotropia ciliata, y probablemente algún ejemplar más del género Chrysoperla, dentro de sus numerosas especies. Es harto complicado identificar correctamente todas las crisopas mediante una fotografía, por lo que no me arriesgo a hacerlo ya que probablemente cometa muchos errores.




La presencia de crisopas está supeditada a que sus larvas, muy voraces, dispongan de alimento, por lo que es muy común en zonas agrícolas o con mucha vegetación. En su etapa larvaria poseen estructuras maxilares para alimentarse de pulgones, huevos y otros artrópodos de cuerpo blando. Sufren dos mudas antes de pupar (en una especie de capullo de seda), pasando por tres estadios.



Si bien los adultos también poseen aparato bucal masticador, básicamente se alimentan de secreciones proteínicas. Con grandes alas muy venadas como todos los neurópteros, algunas especies las utilizan para emitir una especie de chirrido. Si se sienten molestadas, segregan una sustancia lacrimógena. Como curiosidad, la inmensa mayoría de especies presentan un órgano timpánico, que tiene como utilidad escuchar los sonidos emitidos por uno de sus mayores depredadores en su caza: el murciélago. De esta manera, pueden esquivar su ataque.




Prácticamente la totalidad de crisopas presentan hábitos nocturnos, o cuando menos evitan las horas centrales del día. Al tratarse de un insecto beneficioso se conocen muchas de sus costumbres, dentro de las cuales se ha descrito un complejo ritual de cortejo, durante el cual los miembros de determinadas especies emiten una especie de vibraciones que únicamente son reconocidas por esa especie. Las cópulas se producen varias veces (cada cuatro semanas las hembras y cada semana los machos), y su periodo de vida depende básicamente de la alimentación que tuvieron como larvas. La cantidad de huevos y el número de ovoposiciones de las hembras va relacionado con la abundancia de alimentación en estado adulto.



La puesta de crisopa es característica, en el envés de las hojas o sobre los troncos de los árboles, ya que a fin de protegerla de insectos depredadores superficiales, cada huevo posee un pedúnculo mediante el cual se adhiere a la superficie, colgando a cierta distancia de esta. Cuando los huevos están en grupo, tienen la apariencia de un racimo colgando de la superficie vegetal donde se han adherido.



Árbol taxonómico: Animalia / Arthropoda / Hexapoda / Insecta / Neuroptera / Chrysopidae (aprox. 80 géneros y más de 1000 especies)

Nombre en inglés: Lacewing, Common Lacewing, Green Lacewing
Nombre común: Crisopa, Hada, Crisopa verde, Crisopa de alas verdes, Ojos dorados, León de áfidos, Alas de encaje, Mosca hedionda

Distribución: Toda la península Ibérica.
Hábitat: Zonas con abundante vegetación y de agricultura extensiva (cultivos)

En inglés:

(c) Javier Díaz Barrera, 2014