jueves, 19 de septiembre de 2013

Parageron


Dentro del numerosísimo grupo de los bombílidos, también llamados "moscas abeja" (de los que hablaremos en una próxima entrada sobre el género Bombylius), destaca por su vistosidad este género, del que podemos encontrar en León dos representantes que podéis ver en las fotos: Parageron gratus (en latín "agradable") y Parageron incisus (en latín "cortado"). Ambos son muy similares, siendo este último un poco más grande y con las alas un poco más oscuras, como ahumadas.




Como muchos otros dípteros, estos pequeñajos recurren al mimetismo batesiano, el cual conocemos por la entrada sobre los sírfidos y que consiste básicamente en adoptar más o menos el aspecto de un himenóptero, intentando confundir a los depredadores y advirtiendo de su posible toxicidad por los colores amarillo-negro y el abdomen rayado.



Con un tamaño nunca superior a 1 cm. (P. gratus no suele sobrepasar los 5 mm.), se conoce poco del desarrollo de estos dípteros. Se sabe que sus larvas parasitan otras especies -Coleoptera, Himenoptera, Caelifera y Lepidoptera aún por determinar; incluso se han citado casos de hiperparasitismo, es decir, parásitos de otros parásitos como Icneumonidae-, dependiendo su longitud y envergadura definitiva como imago del propio tamaño del huésped donde se hayan desarrollado. Su ciclo vital no está suficientemente documentado, como el resto de Bombyliidae, poseyendo como estos una probóscide a guisa de tubo succionador, que en algunas especies puede llegar a superar la longitud del cuerpo.



Curiosamente, pese a que la familia de los bombílidos es muy variada (cerca de 5000 especies; continuamente se están describiendo nuevos hallazgos), está muy poco estudiada, ya que el número de sus miembros nunca es muy abundante porque sus huevos, puestos cerca de los nidos de los huéspedes (fundamentalmente himenópteros: abejas y avispas), dependen de éstos para desarrollarse, sabiéndose muy poco sobre los estados intermedios y la evolución desde el huevo hasta el individuo adulto.


 

Cuando comienzan a aparecer las primeras flores al final del invierno ya podemos ver ejemplares de Parageron libando en flores amarillas como las del diente de León y azules como el Lino. Son bastante pacientes, por lo que se dejan fotografiar sin problemas. Existe una forma muy fácil de distinguir a machos y hembras. Junto con el tamaño mayor de estas últimas, se da la circunstancia de que los machos tienen los ojos juntos (holópticos), mientras que las hembras los tienen separados (dicópticos). Además, las bandas amarillas del abdomen son más estrechas en los machos.



Según los pocos datos que he podido reunir de este género, parece ser que el área de distribución del P. gratus comprende el sur de Europa (España, Portugal e Italia) y el norte de África, mientras que P. incisus tiene un área más amplia que incluiría una franja mayor del continente europeo (zona mediterránea). Se han citado hasta los 2500 msnm. en variedad de hábitats, sobre todo praderas y matorrales.


Árbol taxonómico: Arthropoda/ Insecta / Diptera / Bombyliidae (Latreille, 1802) / Parageron (Paramonov, 1929) / P. incisus (Wiedemann, 1830) | P. gratus (Loew in Rosenhahuer, 1856) -árbol en fauna europaea-

Nombre en inglés: Bee fly (genérico para bombílidos)
Nombre común: Mosca abeja (genérico para bombílidos)


Distribución: Zona mediterránea, sur de Europa y norte de África, hasta los 2500 msnm., desde finales del invierno hasta finales del verano.
Hábitat: Prados, pastizales, monte bajo, matorral, terrenos incultos, cunetas. Donde haya flores amarillas o azules.

(c) Javier Díaz Barrera, 2013