miércoles, 24 de abril de 2013

Pentaglottis sempervirens



La Lengua de Buey (Pentaglottis sempervirens) es una planta perenne que puede llegar a una altura de un metro, con hojas grandes (hasta 40 cm.) recubiertas densamente de una pilosidad áspera y con flores de color azul intenso (en ocasiones violeta, morado o lila claro), con un característico centro blanco hueco (en embudo) con forma de estrella de cinco puntas (tantas como pétalos).


Prefiere los lugares frescos, húmedos y bien soleados (aunque tolera bien la sombra) y donde aparece es bastante abundante, contándose los ejemplares por docenas. Es característica de suelos ricos en nutrientes o nitrificados.



Como el resto de boragináceas (borraja, anchusa, anagallis), se trata de una reputada planta melífera, muy visitada por abejas y avispas y se distribuye por la mayor parte del sur de Europa.


Su nombre deriva del griego ("cinco lenguas") y hace referencia a los cinco pétalos de su flor, mientras que el apellido (del latín semper, siempre y virens-virentis, verde), significa "siempre verde".


Sus flores crudas son comestibles; tienen un sabor suave y una textura mucilaginosa (viscosa), utilizándose como adorno en ensaladas o bebidas de frutas. De su raíz se obtiene un tinte rojo por el cual fue muy utilizada e incluso exportada a otros lugares (como el Reino Unido) durante toda la Edad Media.



Árbol taxonómico: Magnoliopsida / Lamiales / Boraginaceae / Pentaglottis / Pentaglottis sempervirens (L., Tausch ex L.H. Bailey) [sin. Anchusa sempervirens, Buglossa sempervirens]

Nombre en inglés: Green Alkanet, Evergreen Bugloss
Nombre común: Lengua de buey, Consuelda, Lechuga de caballo, Blugosa, Alheña verde, Ojos de gato, Cinco lenguas


Distribución: Todo el suroeste de Europa, importada a las islas británicas y presente también en la zona mediterránea.
Hábitat: Lugares frescos y húmedos. Prospera tanto en zonas soleadas como en sitios umbríos, siempre que el suelo sea rico en nutrientes y nitrogenado.






(c) Javier Díaz Barrera, 2013