martes, 15 de octubre de 2013

Llantén


Dentro de la familia de las plantagináceas (a las que da el nombre), el género Plantago está compuesto por más de 200 especies, presentes en zonas templadas y frías de todo el planeta, conociéndose como Llantén (entre otras), Plantago lanceolata (Llantén menor), Plantago media (Llantén mediano) y Plantago major (Llantén mayor). Cualquiera de las tres (además de otras especies del género) son conocidas y utilizadas desde la antigüedad como plantas medicinales por sus múltiples propiedades.



Son plantas herbáceas perennes que crecen en terrenos baldíos, taludes, terraplenes y praderas, así como en cultivos de regadío y herbazales, encontrándose desde nivel del mar hasta más de 2000 msnm. La más abundante, P. major, llega a alcanzar más de medio metro de altura, mientras que las otras dos no suelen sobrepasar los 30 centímetros.


Poseen un ramillete de hojas basales de color verde vivo, con diferentes formas (la más característica, en forma de punta de lanza de hasta 15 cm. de longitud, la ostenta el llantén menor) de las que emergen espigas más o menos cilíndricas, floreciendo desde la primavera hasta el final del otoño, y dando lugar a un fruto en pixidio (receptáculo dehiscente, es decir, que se abre al madurar, soltando pequeñas semillas de color parduzco). Sus raíces son rizomas alargados con múltiples raicillas blancas.



Sus propiedades medicinales son extensísimas, llegándose a considerar en la antigüedad como una planta mágica, habiendo tenido mucha importancia en la medicina popular durante milenios y formando parte de la farmacopea tradicional hasta no hace mucho tiempo. Su alto contenido en mucílago la hace idónea como antiinflamatorio para combatir laringitis, faringitis y catarros, así como afecciones oculares como las conjuntivitis. Sus cualidades astringentes y antisépticas recomiendan su uso para las heridas, hemorragias y hemorroides. Posee características cicatrizantes y beneficios a nivel dermatológico, digestivo (diarrea, disentería, gastritis, úlcera, intestino irritable) y respiratorio.


La principal virtud del llantén es su función purificadora de la sangre, por lo que se la consideraba una especie de panacea universal o planta milagrosa, al curar enfermedades consecuencia de contaminación sanguínea. Limpia de toxinas el torrente sanguíneo, agregando nutrientes que se pierden con facilidad, fortaleciéndola. En algunas culturas fue denominada "La medicina de la vida", utilizándose, por ejemplo, como protector contra la epilepsia y la lepra, contra picaduras de abeja, mordeduras de perro y de víbora o magulladuras y hematomas.



El análisis farmacológico y bioquímico de hojas, rizoma y semillas explica estas "mágicas" propiedades por la notable concentración de glucósidos (aucubina) que actúan como antitoxinas, así como vitamina C (ácido ascórbico), apigenina, baicaleina, ácidos benzoico, clorogénico, cítrico, ferúlico, oleanólico, salicílico y ursólico, lo que le da sus increíbles propiedades como antibacteriano, antídoto, astringente, antiinflamatorio, antiséptico, antitúsico, cardíaco, emoliente, diurético, expectorante, hemostático, laxante, oftálmico, cicatrizante, refrigerante y vermífugo. Existen cientos de preparados farmacológicos que incluyen al llantén como ingrediente.



Árbol taxonómico: Magnoliopsida / Lamiales / Plantaginaceae / Plantago / P. lanceolata, P. major, P. media (L.), con diversos sinónimos y subespecies.

Nombre en inglés: Plantain
Nombre común: Llantén, alpiste pajarero, carrajó, cañamón, grana, oreja de liebre, pan de pájaro, pelusa, sietenervios, plantaje y cien denominaciones más para las distintas especies y los distintos territorios donde abunda.



Distribución: Prácticamente todo el mundo (Europa, Asia occidental, América, norte de África), preferentemente en climas templados y fríos, en lugares frecuentados por el hombre con suelos húmedos. Desde nivel del mar hasta más de 2000 msnm.







(c) Javier Díaz Barrera, 2013.