La Ruca o
Rúcula (Eruca vesicaria) es una hierba anual de entre 20 cm. y 1 m. de altura, con largas hojas dentadas de varios segmentos y flores blancas o amarillentas
en forma de cruz (característica de las crucíferas) con 4 grandes pétalos (de hasta 2 cm.), cubiertos de venas oscuras (de tonos violáceos). Su fruto es una
silicua, parecida a una vaina de guisante en miniatura, con varias semillas pequeñas en forma de lenteja dispuestas en dos filas.
Sus hojas, por su alto contenido en
glucosinolatos exhalan un fuerte olor característico. Ha sido cultivada desde tiempo inmemorial para su consumo como
verdura u hortaliza, ya que posee un sabor especiado, parecido a las nueces, que combina perfectamente con otras hojas como los
canónigos o los
berros. Se recolectan sus hojas más tiernas (las más cercanas a su base) en otoño o principios de invierno. Son una
fuente de hierro, por lo que es utilizada en los países mediterráneos para complementar la dieta (en Italia se utiliza mucho en las
pizzas). Sus semillas, con un contenido de grasa al 30%, pueden transformarse por prensado en un aceite denominado
Jamba o Raramira, que es usado en cosmética.
También tiene multitud de
usos medicinales, alabados ya por
Dioscórides. Como la gran mayoría de las crucíferas es una planta muy rica en oligoelementos y minerales, y al contener gran cantidad de vitamina C fue usada para
combatir el escorbuto (al igual que otras crucíferas como el berro, la mostaza o el mastuerzo). Además posee
propiedades estimulantes y diuréticas. También contiene vitamina A, ácido fólico, flavonoides y compuestos sulfurados, lo que ha sito utilizada en las más variadas aplicaciones. Su contenido en azufre le confiere propiedades
rubefacientes (enrojecimiento de la piel y sensación de calor). El sabor amargo de sus hojas más maduras, hacen que sea efectiva su utilización como
digestiva y aperitiva.
Posee
propiedades antioxidantes, de ahí su uso contra la dispepsia, úlceras o ardor de estómago (planta fresca o en infusión). Su contenido en vitamina A (en forma de carotenos), hace que se haya utilizado para
problemas oculares (ya se cita en la Biblia
-Libro de los Reyes- por su propiedad de
"aclarar la vista"). Sus
glucosinolatos (responsables de su sabor ligeramente picante) se descomponen en el cuerpo en
isotiocianatos, sustancias que se encuentran entre los más
potentes antioxidantes,
apoptóticos y tumoricidas, actualmente investigados por sus propiedades de
prevención y tratamiento del cáncer.
Pero seguramente el uso más continuado, ya citado por los galenos griegos y romanos (Columela), fue como
afrodisíaco (incluso el poeta
Ovidio dedicó alguna estrofa a la
"hierba lujuriosa"). Era una planta consagrada a
Príapo, dios griego de la fertilidad, identificado en el mundo latino como
Tutinus Mutinus. Actualmente se ha descubierto que estas propiedades atribuidas a la Rúcula le vienen por su contenido en
triptófano (aminoácido precursor de la
serotonina, que se involucra en los estados de placer y tranquilidad).
Podemos encontrar Rúcula, además de como cultivo mediterráneo, en ruderales, pastos, eriales o campos en barbecho o incultos (se propaga por sus semillas, que germinan muy fácilmente), cunetas y terraplenes, desde nivel del mar hasta más de los 1500 msnm. En zonas con clima benigno comienza a florecer a finales del invierno, prolongándose hasta bien entrado el verano.
Árbol taxonómico: Plantae / Magnoliophyta / Magnoliopsida / Brassicales / Brassicaceae / Eruca /
Eruca vesicaria L. (Cav.) [con varias docenas de sinónimos, entre ellos Eruca sativa, Brassica eruca o Eruca oleracea]
Nombre en inglés: Arugula, Edible Rocket, Rocket, Salad Rocket, Rugula, Italian Cress
Nombre común: Rúcula, Ruca, Oruga, Berza alhuceña, Jamargo, Jaramago, Jamargo blanco, Oruga pestosa, Rabaniza blanca, Tamarillas, Roqueta, Aballicos.
Distribución: Todo el sur de Europa, más escasa en el noroeste de la península ibérica.
Hábitat: Planta básicamente
ruderal, crece en terrenos
antropizados, pastizales, campos abandonados o en barbecho, cunetas, terraplenes. Hasta los 1500 msnm.
(c) Javier Díaz Barrera, 2014